Interculturalidad educativa, reconocimiento de un problema público.

A lo largo de la historia de nuestro país se han concebido múltiples esfuerzos por instruir e incorporar a la población indígena al sistema educativo. Sin embargo, estas medidas parecen haber sido exiguas; sea porque son iniciativas descontextualizadas, no se les da seguimiento, su alcance es limitado, tienden a la homogenización e invisibilidad de los pueblos originarios o porque en ellas impera la visión occidental. Tal es el caso que hasta hoy en día las poblaciones indígenas constituyen la colectividad con mayor rezago, privaciones y el menor grado de cumplimiento de sus derechos, en términos educativos.

El atraso es de tal magnitud, que las poblaciones indígenas demorarían casi 100 años para alcanzar los primeros lugares en cuestiones educativas entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y, por lo menos 20 años para igualarse con la población no indígena del país[i].

Pero ¿de qué manera se puede observar este atraso? Por una parte, la tasa de analfabetismo entre los pueblos indígenas es cuatro veces más alta que el promedio nacional, dos de cada tres escuelas indígenas son multigrado[ii], mientras que una de cada tres escuelas primarias generales lo es y se encuentran entre el sector con mayor rezago. Todo ello aunado al hecho de que no todos los docentes que se ocupan de alumnos indígenas hablan la lengua de la comunidad. De acuerdo con la Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe de la SEP, el 50% de los profesores no dominan las lenguas habladas por las poblaciones en las que laboran. Ejemplos detectados son las lenguas ch’ol, zoque, mam, q’anjob’al, tzeltal, tzotzil, maya, tarahumara, náhuatl, me phaa, tepehua, mixteco, zapoteco, mixe, mazateco, triqui, otomí, entre otras[iii].

Esta realidad no puede ser minimizada ni relegada dado el mosaico multicultural del país, ya que México tiene 7 millones 382 mil 785 personas de 3 años y más que hablan alguna lengua indígena, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)[iv], y existen 72 lenguas nativas en el país con 364 variantes, según el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).[v]

El problema continúa se hace más complejo si observamos que se encuentra documentado, por el Consejo Nacional de la Evaluación (CONEVAL) que siete de cada diez hablantes de lenguas indígenas se encuentran en situación de pobreza, que quince de cada 100 no cuentan con seguridad social (98 por ciento de los que sí tienen, están inscritos en el Seguro Popular), que su población femenina está más propensa al embarazo a temprana edad y que son más susceptibles a migrar, sea dentro del territorio nacional o fuera del país.[vi]

En términos culturales el panorama tampoco es muy alentador, el racismo, la discriminación, la indiferencia y el poco interés por conocer y reconocer sus diferencias y derechos, han profundizado el abismo de marginación en el que se encuentran.

Abordar el tema resulta incómodo, pero es necesario, si consideramos que es una responsabilidad colectiva, que somos un país de hondas raíces históricas, con una rica diversidad cultural, étnica, geográfica, económica, política y de género, y que nos corresponde, como ciudadanos democráticos, sujetos responsables y seres reflexivos, pugnar por el conocimiento y reconocimiento de los y las otras.

Al respecto, desde la docencia se puede hacer mucho, con contribuciones que pueden generar un cambio significativo, empezando por identificar nuestras diferencias en el aula, con los niños y niñas, podremos generar propuestas educativas incluyentes, vinculadas a la interculturalidad, que aboguen por la equidad y la no discriminación.

Si bien no es un problema que solamente se pueda resolver desde las aulas, ya que la puesta en marcha de políticas y prácticas interculturales, está ineludiblemente vinculada a otros espacios desde los que se ejerce el poder, la intervención de los docentes al respecto puede contribuir a que reconozcamos el valor de nuestras raíces ancestrales y juntos construyamos una sociedad verdaderamente justa y democrática.

Bajo este enfoque, el docente puede ser un agente de formación ciudadana y transformación social, que reconozca de origen las diferencias multiculturales y desde su mirada y evidencias pedagógicas contribuya a definir una agenda pública incluyente, pero a su vez, con pleno reconocimiento de las diferencias que existen entre los múltiples sectores de la población. Tratar igual a los desiguales, solo trae mayor desigualdad, por ende, las políticas públicas deben diseñarse a partir del campo específico de la población y el entorno hacia el que están dirigidas.

Libertad Astrid Ramos González

[i] http://eleconomista.com.mx/sociedad/2014/07/03/ensenan-zonas-indigenas-no-hablan-lengua

[ii] Para una mayor comprensión sobre el tema de las escuelas multigrado, se recomienda consultar el BLOG del IEESA del jueves 8 de septiembre del año en curso: Escuelas multigrado: la realidad invisible, en: https://ieesamx.wordpress.com/2016/09/08/escuelas-multigrado/

[iii] http://eleconomista.com.mx/sociedad/2014/07/03/ensenan-zonas-indigenas-no-hablan-lengua

[iv] http://www.inegi.org.mx/

[v] http://www.inali.gob.mx/

[vi] http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/08/08/inegi-70-de-indigenas-en-la-pobreza

____________________________________

Descargo de responsabilidad

El Instituto de Estudios Educativos y Sindicales de América (IEESA) se complace de aprovechar los medios informáticos para divulgar sus actividades y publicaciones. Sírvase tener presente que el material que aparece en este sitio de Internet es únicamente de carácter informativo. El IEESA procura actualizarlo regularmente, pero no puede garantizar su exactitud en todo momento.

La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos, estudios y otras colaboraciones incumbe exclusivamente a sus autores, y su publicación no significa que el IEESA las sancione.

Las referencias a firmas o a procesos o productos comerciales no implican aprobación alguna por el IEESA, y el hecho de que no se mencionen firmas o procesos o productos comerciales no implica desaprobación alguna.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: