Habilidades sociales en el contexto escolar

Durante la infancia además de la casa, la escuela es uno de círculos más importantes para los niños y las niñas. Pues es ahí donde se establecen las primeras relaciones interpersonales a través de la interacción con los compañeros y profesor(es).

El inicio de una relación social positiva es fundamental en el desarrollo del niño, debido a que aprender y desarrollar habilidades sociales influye en la posterior adaptación emocional, académica y social del individuo. Por ello, es la escuela el lugar donde se produce de manera simultánea el desarrollo cognitivo y el desarrollo social.

            De acuerdo a la teoría del desarrollo cognitivo de Piaget en la etapa Pre operacional -que va de los 2 a los 7 años- uno de los procesos que vive un niño es el egocentrismo. Caracterizado por la escasa capacidad para comprender el punto de vista de otra persona. Sin embargo, en la siguiente etapa denominada Operaciones concretas  -que comprende de los 7 a los 12 años- el niño adquiere la capacidad de entender que existen varias formas de ver las cosas, otros puntos de vista. Disminuyendo así el egocentrismo presentado en la etapa anterior y al mismo tiempo adquiriendo la capacidad para resolver problemas.

Del mismo modo la teoría del aprendizaje social -Albert Bandura uno de sus máximos exponentes- expone que los individuos al observar a otros en un contexto social determinado e imitando el comportamiento aprenden nuevas conductas. Es así que hablar de Habilidades sociales se refiere a conductas que un individuo aprende y replica. Algo con lo que el ser humano no nace, sino adquiere mediante diversos procesos de aprendizaje.

             Entonces las habilidades sociales pueden entenderse como el conjunto de conductas y/o comportamientos aceptados socialmente que permiten expresar sentimientos, deseos, opiniones, derechos, etc., de forma tal que no afecta a terceras personas. Dando pie a una relación positiva con los demás tanto a corto como a largo plazo. Estas pueden ser manifestadas a través de la conducta verbal y/o el lenguaje corporal.

Ahora bien, el contexto escolar es considerado el segundo lugar en la que los niños y las niñas amplían su mundo social, pues se relacionan con personas ajenas a su núcleo familiar. Convirtiéndose la escuela en el lugar donde la enseñanza y el aprendizaje de comportamientos sociales se da de manera natural y espontánea, pues no es algo que en un plan de trabajo se contemple como tal. Un currículo oculto en el que la maestra y/o maestro se vuelven modelos de las conductas sociales. Aunque cierto es que las habilidades sociales son aprendidas con base en la observación del “otro”, también es cierto que no mejoran con la sola observación, pues es necesaria una instrucción directa que dirija el comportamiento del niño. En este caso el profesor  es quién ocupa el papel de modelador dentro del aula.

A partir de lo anterior vemos que en el contexto escolar se desarrollan tres tipos de relaciones: la relación profesor-alumno, alumno-alumno, y la relación profesor, alumno y contenidos escolares. Y en cualquiera de los casos siempre se encuentra presente, consciente o inconsciente la cuestión afectiva.            Es por esto que resulta fundamental destacar que las habilidades sociales implican una serie de variables entre las cuales se encuentran: asertividad, empatía, competencia social, auto-concepto, etc. Que en conjunto nos remiten a una relación interpersonal positiva.  A continuación revisamos de manera breve algunos conceptos:

  • La asertividad es la capacidad social de expresar de manera adecuada y directa nuestros sentimientos y opiniones en el momento oportuno. Lo que permite poner en práctica nuestros derechos pero al mismo tiempo respetando los derechos de los demás, fomentando la igualdad en las relaciones humanas.
  • Empatía nos refiere de manera somera a colocarnos en el lugar del otro, es decir, “reconocer y comprender los sentimientos, pensamientos y valores de las personas que nos rodean”[1]. Lo que ayuda a comprender desde la perspectiva de la otra persona la problemática o situación vivida.           
  • El auto-concepto es la percepción que se tiene de uno mismo. El conjunto de características, atributos, cualidades, deficiencias, capacidades, límites que lo identifican. Este auto-concepto se encuentra fuertemente ligado a la autoestima, aunque este último se refiere de manera específica a la evaluación que hace uno de sí mismo.
  • Por lo tanto autoestima es una actitud de aprobación o rechazo frente a qué tan capaz, significativo, valioso y exitoso se considera. Es la valoración que hacemos del auto-concepto.[2]
  • La negociación permite llegar a la resolución de conflictos que surjan en la vida diaria escolar. Esto debido a que permite llegar a acuerdos para que todas las partes involucradas obtengan un beneficio mediante el análisis de la problemática.
  • Otro concepto que vale la pena mencionar es el de competencia social ya que este de alguna forma engloba los anteriores puesto que hace referencia a la práctica de las habilidades sociales que ha adquirido el individuo en situaciones específicas. Entonces puede entenderse a la competencia social como la capacidad para interactuar con el entorno y los agentes sociales de forma tal que elige la combinación adecuada de habilidades para actuar eficazmente en un contexto determinado. 

Es así que el profesor frente a los alumnos, sin haberlo planeado, además de proporcionar elementos cognoscitivos, también es guía en la enseñanza social. Cuenta con funciones como modelador de las conductas; es facilitador de un espacio en el que sus estudiantes toman conciencia –gradual- de su propia personalidad y sus impulsos.

De ahí que diversas investigaciones afirmen que el desarrollo emocional influye en el aprendizaje del desarrollo cognoscitivo del niño y la niña, por lo que incluirlo en el currículo con tiempos y horarios establecidos en el que se promuevan conductas interpersonales adecuadas y positivas mediante la planificación de actividades y materiales que generen dinámicas en las que conozcan qué son las habilidades y competencias sociales desarrollaría un ambiente dentro del aula óptimo tanto para los niños -en su proceso de aprendizaje cognoscitivo- como para los profesores -en su papel de facilitador de la información-.

En síntesis un profesor debe de ser comprometido con una convivencia donde el niño es potenciador de sí mismo, con capacidad para obrar positivamente para él y los demás, apoyando una educación emocional que favorezca la reflexión, responsabilidad, libertad y creatividad.

Si requieren ejemplos de actividades para desarrollar las habilidades sociales dentro del salón de clases, aquí les dejamos estos links para que los revisen:

  • Este es un blog, te divide por temas y en cada uno puedes descargar documentos que tienen actividades

http://orientafer.blogspot.mx/2011/09/126-dinamicas-de-educacion-emocional.html

 

  • Este es un manual para fomentar las HS en niños en pre-escolar

http://www.psicologia.unam.mx/contenidoEstatico/archivo/files/Banners/manual-desarrollo-habilidades-sociales.pdf

 

  • Este es un manual que divide sus actividades por edades. Es de la pag del estado de Aguascalientes

http://www.iea.gob.mx/webiea/sistema_educativo/educacion_especial/libro_conducta.pdf

 

 

Referencias:


[1] Habilidades para la vida. Guía para educar con valores. Cap. 4. Centros de Integración Juvenil, AC. 2006. Pp. 157.

[2] Peñafiel Pedrosa, Eva. Serrano García, Cristina. Habilidades sociales. Ed. Editex. Madrid, España. 2010. pp. 13.

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